La marihuana no es un estupefaciente

Este fin de semana he tenido la suerte de convivir con un grupo de música. Durante tres días intensos estos 5 hombres de media de edad 30 años se dedicaron a grabar tres canciones de su nuevo disco. Y como es habitual en el mundo del rock´n roll, las drogas estaban presentes. Obvio las drogas legales alcohol y tabaco y hoy me centraré en lo único ilegal que se consumió: marihuana. No es de extrañar, ya que el cannabis es la droga ilegal con mayor consumo en Europa (según el Informe Mundial sobre Drogas 2013).

Así que hoy os hablaré de esta droga de uso tan antiguo y que tan de cerca vivimos. Destaparé ciertas leyendas urbanas y aclararé algunos conceptos que espero os resulten prácticos.

Como introducción, recordar que el cannabis proviene de una planta llamada Cannabis sativa. Las hojas de esta planta tan exuberante producen muchas sustancias, entre ellas un compuesto llamado tetrahidrocannabinol o THC que es del que hablaremos a continuación porque es el compuesto que provoca los efectos psicoactivos.

Plantita de marihuana

Plantita de marihuana

[A colación de esta pequeña presentación meto con calzador mi frase favorita: que sea natural no quiere decir que no haga daño. Algo de lo que hablaré en un futuro cercano, mi pequeña cruzada por erradicar el “dame algo natural, no químico, prefiero lo sano”.]

Existen diferentes maneras de preparar el cannabis para su consumo, éstas son las tres principales:

  • Marihuana, maría, hierba…Es un preparado de baja concentración en THC (2-6%), consiste en la trituración de las hojas secas de la planta. Se fuma directamente o mezclada con tabaco.
  • Hachís, costo… Es la resina de la planta, con lo cual es más concentrado en THC (5-20%). Se fuma mezclado con tabaco y es lo que se llama porro o peta.
  • Aceite de cannabis o hachís líquido… es la extracción de la resina con diferentes disolventes. Muy alta concentración en THC (>50%). Se impregna sobre cigarrillos.
  • Comestibles tipo galletas, pasteles, bizcochos….el cannabis se puede cocinar.

Los efectos de consumir el cannabis inhalado son inmediatos, tienen un pico máximo a los 20-30 minutos y duran unas 2-3 horas. Consumido de forma oral, ingerido, los efectos son menos intensos y más prolongados.

Efectos en el organismo

El consumo de cannabis produce: taquicardia, vasodilatación de la conjuntiva de los ojos (los característicos ojos rojos son son producidos por el humo, sino por la propia droga), sequedad de boca y aumento de apetito. Estos efectos van acompañados de incoordinación de movimientos, alterción sensorial, cambios en la percepción del tiempo (parece que el tiempo pasa más lento), disminuye la concentración y provoca pérdidas de memoria.

El cannabis se clasifica como depresor del sistema nervioso central. Hasta hace dos años se consideraba estupefaciente, pero la FDA (Food and Drug Administration) lo sacó de esa lista.

Su consumo en grupo produce euforia, relajación, locuacidad, verborrea, aumento de la sociabilidad e hilaridad. Aumenta mucho el componente de socialización, ya que el porro se comparte entre todos. En cambio, en el consumo individual predominan los efectos depresores (relajación, sedación…). Recuerda bastante a los efectos inmediatos del alcohol, ¿verdad?.

Hablemos ahora de si el cannabis produce adicción. En consumidores continuados se desarrolla un tolerancia moderada, se necesita más dosis para conseguir los efectos de la droga. Esto no quiere decir que sea adictivo, es más, su dependencia es muy muy leve. De hecho al dejar de consumir rara vez se observa una dependencia física, y si aparecen irritabilidad, anorexia, trastornos del sueño y temblores duran como máximo una semana. De hecho se confunde generalmente y se tiende a pensar que el cannabis crea adicción pero realmente lo que “engancha” es el tabaco con que se mezcla.

Un dato importante es que el THC es liposoluble, es decir que el cuerpo lo absorbe mejor si va acompañado de vehículos grasos por ejemplo la leche entera. Una infusión (con agua) de cannabis apenas es asimilada por el organismo, no hay absorción, no hay efectos. Que sea un compuesto liposoluble hace que el THC se acumule en el tejido adiposo (la grasa de nuestro cuerpo) y se vaya eliminando lentamente. Esto hace que la eliminación completa del organismo tarda 5 semanas y hasta 8 en consumidores habituales. Ojo con esta propiedad liposoluble porque el THC atraviesa la placenta y afecta al feto y también aparece en la leche materna.

El sistema cannabinoide endógeno

¿Cómo? ¿El ser humano produce su propio cannabis? Bien, para explicar esto hay que contar que hasta el año 1992 los científicos no podían explicar el mecanismo del cannabis en el cuerpo humano. Hasta que se descubrió la anandamida.

Este compuesto de nombre tan “feliz” salió a la luz gracias al descubrimiento de unos receptores celulares que se encuentran en el cerebro, y otras partes del organismo y que se nombraron receptores cannabinoides (en honor a nuestro querido cannabis). Los científicos vieron que existían esos receptores celulares pero ninguna sustancia propia conocida interaccionaba con ellos, sólo veían que el THC era el único compuesto que se unía a ellos. Por tanto, si estaban en nuestro cuerpo significaba que tenía que existir algún componente que el cuerpo fabricara y que sirviera para unirse a estos receptores. Y voilá! descubrieron la anandamida.

THC vs anandamida, recorte

La anandamida se produce en las membranas de las células y tienen los mismos efectos que el THC, pero mucho menos intensos. Sus efectos son de relajación, aumento del apetito, analgesia y efectos en la memoria. Por ejemplo, comer chocolate y beber café aumentan la producción de anandamida.

Efectos adversos del THC

Los efectos que produce el THC que son dañinos para el organismo son:

  • el THC es tan nocivo o más como el tabaco en los pulmones, puede provocar EPOC (enfermedad obstructiva crónica) y cáncer de pulmón debido a las sustancias tóxicas que se producen tras su combustión.
  • Combinar cannabis con alcohol no es una gran idea ya que las dos drogas son depresoras del SNC por lo tanto esta combinación aumenta los efectos de ambos. Aumenta el deterioro del sistema nervioso. Y ojo con conducir tras consumir cannabis, la lentitud en los movimientos y la disminución de nuestra capacidad de reacción puede ser fatal conduciendo un vehículo.
  • Las crisis de angustia y pánico son muy comunes e indeseables. El “volverse loco” depende de la personalidad de la persona y el momento psicológico en el que se encuentre.
Se consume mucho porro con alcohol

Se consume mucho porro con alcohol

Si habéis llegado hasta el final de este artículo, habréis llegado a la conclusión que esta droga es única y especial. Y se puede entender que no se clasifique dentro de los estupefacientes y que sea la droga más consumida.

Para terminar os dejo este vídeo con tintes humorísticos y para nada científico donde se comparan los efectos del cannabis versus el alcohol.

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